viernes, abril 25, 2014

Feced II: La muerte de Conrado Galdmae y los hermanos Céspedes Chung


Lidia Curieses, ex detenida desaparecida, testimonió este viernes sobre su secuestro, el de su novio Conrado Galdame y el de los dos hermanos peruanos Céspedes Chung, asesinados por una patota policial para fraguar enfrentamiento. La ex detenida-desaparecida estuvo secuestrada en el centro clandestino que funcionó en el Servicio de Informaciones (SI) de la Policía de Rosario y brindó detalles este viernes sobre la suerte de tres víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura, al declarar ante el Tribunal Oral Federal 2 (TOf2) de Rosario en el juicio por delitos de lesa humanidad de la causa denominada “Feced II”.

Lidia Curieses testimonió sobre su propio secuestro y el de su novio de entonces, Conrado Galdame, quien fue asesinado el 16 de diciembre de 1978 en el SI por una patota policial que, para fraguar un presunto enfrentamiento, mató ese mismo días a dos hermanos peruanos que vivían junto a Galdame.

“Conrado tenía un noviazgo conmigo, vino a casa, cenamos y me dijo que venía el sábado (16 de diciembre de 1978) al mediodía, pero no apareció y a la tarde vino Rory Céspedes Chung (un estudiante peruano) a preguntar si no estaba y se fue”, contó hoy la mujer ante el TOF2 de Rosario.

“Después alguien vino a avisar que había problemas en la casa de los chicos”, añadió en referencia Céspedes y Galdame, que compartían un departamento ubicado en avenida Pellegrini y España de Rosario.

“Fuimos y vimos un montón de gente alrededor, un montón de autos policiales. Preguntamos qué había pasado y los vecinos nos dijeron que hubo un tiroteo, un enfrentamiento aparentemente y que habían sacado cuerpos pequeños, y supusimos que eran Rory y su hermana (María Antonieta Céspedes Chung) que eran de contextura pequeños”, testimonió Curieses.

Según la investigación de lo ocurrido con Galdame, incluido entre los casos analizados en 1984 por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), el jóven fue trasladado al SI luego de su secuestro y en ese centro clandestino fue asesinado de un disparo.

Curieses refrendó este viernes esas circunstancias al contar que otro detenido en el SI, Jorge Flores, “me contó que a Conrado lo habían matado ahí adentro, después de las torturas y le habían dado un tiro de remate”.

De acuerdo a la investigación judicial, la misma patota policial que operaba en el SI fue el mismo 16 de diciembre de 1978 al departamento de Galdame y asesinó a los hermanos peruanos Céspedes Chiang, con la intención de fraguar un enfrentamiento y legalizar el crimen del militante socialista.

La sobreviviente narró luego que esa misma noche “más o menos a las 23 vinieron a casa, entraron 5 ó 6 personas con armas, nos hicieron poner de espalda y nos preguntaron los nombres”. “Cuando dije el mío –agregó–, que era a quien buscaban, me taparon los ojos y nos llevaron”.

La testigo recordó que estuvo detenida en el Servicio de Informaciones y reconoció entre sus verdugos de ese lugar al ex policía José Rubén Lo Fiego. “Me bajaban la venda para ver fotografías (de personas que buscaban identificar) y ahí ví unas caras y me parece que estaba este señor Lo Fiego”, dijo. También identificó entre los represores del SI a un policía que le decían “Conejo” por las características de sus dientes, a quien asoció con Ricardo José Torres, otro de los imputados en el juicio.

En la causa “Feced II” hay 10 ex policías rosarinos imputados por delitos de lesa humanidad como privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio, en detrimento de 40 víctimas. Los acusados son, además de Torres y Lo Fiego, Carlos Altamirano, Eduardo Dugour, Ernesto Vallejo, Pedro Travagliente, Ovidio Olazagoitía, Julio Héctor Fermoselle, Ramón Telmo Ibarra y Lucio César Nast.

Foto: Lidia Curieses (de pelo corto) acompañada por una amiga a la salida del tribunal. Foto: Laura Tasada.
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