sábado, marzo 27, 2010

Las respuestas a las nulidades

Este viernes el juicio Guerreiri-Amelong, en el que se ventilan los crímenes de lesa humanidad cometidos por cinco represores del Batallón 121 del ejército durante la dictadura, continuó con las respuestas a los planteos de nulidad realizados por los defensores de los imputados. A lo largo de la jornada se conoció el dato de que el represor Gustavo Bueno, que había declarado desde Brasil donde estaba detenido, fue dejado en libertad.

La noticia destacada de la última jornada del primer juicio contra represores de la dictadura en Rosario, fue la información de que Gustavo Bueno, sobre quien pesaba un pedido de extradición por parte del Juzgado Federal N°4 de Rosario, fue liberado luego de que Brasil negara la solicitud de la justicia argentina.

El represor Gustavo Francisco Bueno había sido atrapado en agosto del año pasado por Interpol en Brasil. Hasta allá se dirigió el tribunal para incorporar su testimonio en el juicio, ya que Bueno (alias Germán Benegas) había brindado en 1986 ante el Centro de Estudio Legales y Sociales que presidía en Buenos Aires Emilio Mignone, una extensa declaración que conforma uno de los elementos testimoniales más importantes, –y surgido del propio riñón de los represores– que está ingresado en el expediente de la causa. En su declaración ante los representantes del Tribunal Oral Federal N°1 de Rosario, Bueno ratificó sus dichos ante el CELS.

Bueno fue un ex servicio de inteligencia dependiente del Destacamento de inteligencia 121 de Rosario, e integró el aparato represivo del ejército, al igual que los imputados que están siendo enjuiciados por el TOF1. El represor tenía un pedido de captura internacional solicitado por el juzgado federal 4 a cargo de Martín Bailaque.

Gustavo Bueno está imputado además en la causa que investiga la desaparición y muerte de Roberto "Tito" Messiez.

Las querellas respondieron a las nulidades

Luego de que la semana pasada los abogados oficiales que llevan adelante la representación legal de Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Costanzo -los cinco imputados de la causa-, expusieran sus alegatos finales, a través de los cuales defendieron a los represores de la acusación de las querellas y en los que se dejaron planteadas una larga lista de nulidades, en la jornada de juicio de este viernes, fue el turno de las respuestas de la parte acusadora a esas nulidades.

El jueves ya había realizado su exposición la fiscal de la causa Mabel Colalongo. "Tratar de imponer la prescripción de estos delitos aberrantes, luego que estos mismo señores arrancaron leyes del perdón mediante la violencia es premiar en todo caso los mismos mecanismo de violencia y la imposición por la fuerza que vinieron haciendo para generarse la impunidad absoluta después de 34 años", había dicho Colalongo.

Según las abogadas de HIJOS Rosario Ana Oberlin y Nadia Schujman, “la fundamentación de la fiscal fue muy sólida” y “dejó en claro que las nulidades solicitadas por los defensores de los represores no pueden modificar la suerte de los imputados, que indudablemente deberán ser condenados a cadena perpetua”.

Este viernes fue el turno de las respuestas a las nulidades por parte de las querellas. Los primeros en contestar fueron los también abogados de HIJOS Lucas Ciarniello y Álvaro Baella.

Los letrados de HIJOS -representantes legales de Eduardo Toniolli, Fernando Dusex, Sebastián Álvarez, Alicia Gutierrez y Olga Moyano- realizaron un planteo en general sobre todas las nulidades y luego sobre algunas puntuales.

Baella respondió a la solicitud de nulidad de la detención del imputado Jorge Fariña, esgrimida por sus defensores, en la que citaron un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el fallo Bazarri. Baella demostró las incongruencias entre uno y otro caso, recordando que “Bazarri había sido secuestrado y torturado, violando garantías constitucionales”, hechos que no se dieron con la detención de Fariña.

Los abogados de HIJOS también refutaron los pedidos de nulidad de las inspecciones oculares de los testigos, porque no habían estado presentes los imputados. Ciarniello contestó a esa solicitud que la ausencia de los represores estaba fundada en un derecho preservar a las víctimas tendiente a minimizar sus sufrimientos, ya que debían volver al lugar donde fueron salvajemente torturados. “Volver a ese lugar de tormentos, con los mismos secuestradores, sería revictimizante para los sobrevivientes”, explicó Ciarniello.

Baella por su parte, también señaló con relación a varios de los planteos de nulidad realizados por los defensores de los represores -que intentaron relativizar la fuerza de la prueba no refutandolá sino señalando supuestas formalidades no cumplidas a la hora de la producción de las mismas- que “el standard que tiene elaborado el derecho judicial de nuestra Corte Suprema, es el que postula la búsqueda de la verdad material u objetiva, y su prioridad respecto de la verdad formal. Toda sentencia debe tomar muy en cuenta esta directiva, y no menos los profesionales que litigan o que asesoran”.

Después de los abogados de HIJOS, fue el turno de la letrada Daniela Asinari -integrante de la Liga Argentina por los derechos del hombre-, quien desestimó varias de las nulidades, en la linea de lo planteado por la fiscalía y se detuvo en una fundamentción profunda a cerca de por qué sí son constitucionales las detenciones y la prisión perpetua para los cinco represores enjuiciados.

Concluida la audiencia, desde el tribunal anunciaron que el juicio continuaría el próximo martes a las 9.

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