martes, febrero 16, 2010

Ampliación de la declaración del represor Juan Amelong

El juicio Guerrieri, en el que se investigan los crímenes cometidos por cinco represores de la dictadura en Rosario, tuvo este lunes una insóltia reacción por parte del imputado Juan Amelong, quien provocó al público y sacó de su compostura a la propia presidente del Tribunal, Beatriz Caballero. “El que está siendo juzgado es usted”, le aclaró la jueza.

La de este lunes fue quizás una de las audiencias más difíciles para las víctimas, familiares y sobrevivientes del primer juicio contra los represores de la dictadura de Rosario, debido al tenor de las declaraciones de Juan Amelong, uno de los imputados de la causa que pidió ampliar su declaración y se dedicó a señalar supuestas contradicciones de los testigos que lo acusaron a lo largo del proceso.

Luego de un largo receso por la feria judicial, y diferentes obstáculos que retrasaron el reinicio de la causa que investiga los graves crímenes de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de detención Quinta de Funes, la Calamita, la Intermedia, escuela Magnasco y Fábrica Militar; una sala colmada de público estuvo varias veces a punto de ser desalojada por las palabras hirientes que profirió el imputado, quien hizo uso y abuso de su derecho de defensa material.

“Amelong se dedicó a señalar supuestas contradicciones de los testigos de la causa, fundadas en sus propias anotaciones, que a todas luces son antojadizas y no se ajustan a los testimonios que dieron los sobrevivientes y familiares” explicaron las abogadas de H.I.J.O.S. Ana Oberlin y Nadia Schujman. “Incluso el mismo Amelong reconoció en un momento que eran sus anotaciones, y que en algún casos se puede haber equivocado en lo que escribió”, agregaron.

La declaración del imputado estuvo plagada de provocaciones al público y los testigos. La abogada Ana Oberlin tuvo que pedirle al tribunal que le llame la atención a Amelong “cuyas declaraciones estaban rayando el cinismo”, según indicó la representante legal de varias de las víctimas.

Los dichos de Amelong, que tuvieron como blanco a los testigos Rafael Bielsa, Rubén Dri y Alicia Gutierrez, entre otros, exaltaron a gran parte del público al punto que la jueza Barabani hizo desalojar de la sala a una militante de H.I.J.O.S que le gritó a Amelong que cuando torturaban no le daban recesos a las víctimas, en un momento en el que el defensor del represor había solicitado un corte para que el imputado descanse.

En un tramo de su declaración, Amelong quiso deslegitimar el testimonio de uno de los testimonios de las víctimas señalando que ésta “había tenido un hijo extramatrimonial”, lo que provocó una explosión de bronca entre los asistentes y que generó la enérgica aclaración de la presidenta del tribunal -que hasta el momento había sido muy permisiva- : “Acá el que está siendo juzgado es usted”, reprendió la jueza.

Según los abogados de H.I.J.O.S, “el represor tergiversó constantemente las palabras de los testigos, los hizo decir cosas que nunca dijeron y mintió abiertamente”.

El imputado planteó que en los relatos de los testigos no había concordancia en algunas de las fechas que habían delcarado. “Se ve que esta parte no la pudieron arreglar bien antes de venir a declarar”, chicaneó Amelong.

Ante esas expresiones, la fiscal Mabel Colalongo solicitó a los magistrados Beatriz Caballero de Barabani, Otmar Paulucci y Jorge Venegas Echagüe que encauzara las declaraciones del imputado para que se circuncriban a la defensa de los delitos de los que está acusado.

“No participé del llamado operativo México”, afirmó más adelante Amelong para enfrentar una de las tantas acusaciones que se le realizaron a lo largo del proceso oral que se iniciara el pasado 31 de agosto y que ya se ha convertido en uno de los juicio más largos contra represores de la dictadura del país. Amelong negó todos los hechos que se le imputaron y agregó que "no hay pruebas" en su contra, a pesar de que en ese punto es contundente la documentación aportada por el periodista Carlos Osorio, quien declaró en el juicio y ofreció al tribunal una serie de documentos oficiales desclasificados de Estados Unidos y México, donde se ve en una foto tomada por las fuerzas de seguridad del país azteca al mismo Amelong luego de haber sido atrapado cuando había entrado clandestinamente al país, con dos secuestrados de la Quinta de Funes como carnada, para asesinar a la cúpula de la organización montoneros, radicada en aquel estado (la foto es la que ilustra esta nota. Los documentos están publicados en la web del National Security Archive).

Al cierre de la audiencia, Amelong anunció que le quedaba todavía mucho por declarar, por lo que los integrantes del tribunal anunciaron un receso hasta mañana martes a las 9.






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