miércoles, noviembre 25, 2009

El TOF1 visitó la ex Fábrica Militar

El primer juicio contra los represores de la dictadura de la ciudad trasladó este lunes su epicentro al predio de la ex Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu, donde funcionó uno de los centros clandestinos de detención y torturas en los que operaron los cinco represores que están siendo juzgados por el Tribunal Oral Federal N°1 de Rosario. Tres sobrevivientes de aquel campo de concentración mostraron a los jueces dónde y en que condiciones estuvieron secuestrados.


Alrededor de las 11.30 de este lunes volvieron a ingresar al predio de la ex Fábrica -donde hoy funciona la Jefatura de Policía de Rosario- tres de los querellantes y testigos de la causa, que sobrevivieron al horror de aquel centro de torturas: Olga Moyano , Ramon Veron y Juan Rivero, estuvieron acompañados por una troup integrada por los jueces del TOF1, la fiscalía, los abogados defensores de los represores y de las querellas.


Bajo un calor agobiante, los sobrevivientes mostraron a los jueces los distintos lugares donde estuvieron alojados, la sala donde los torturaron, el baño donde eran conducidos, el patio donde se produjeron los simulacros de fusilamiento.


Señalaron también las modificaciones del lugar, como paredes que no estaban, techos que eran mas altos o pisos que eran diferentes.


Ramón Verón indicó la habitación en la que se despidió de Hilda Cardozo -quien era su compañera y que está desaparecida desde aquellos días-. “Aun hoy con las sandalias puedo sentir el piso donde nos abrazamos por ultima vez”, expresó Verón conmovido.


Por su parte, la testigo Olga Moyano, también confirmó al TOF1 que el que pisaban era el mismo suelo que ella recordaba de sus días de encierro. Además reconoció la habitación donde la llevaron a colocarle una inyección a Ariel Morandi -otro de los secuestrados en Fábrica, también desaparecido-, tal como lo relatara en su testimonio brindado semanas atrás en las sede del tribunal.


El querellante y concejal Juan Rivero explicó cómo se orientaba en el lugar y pudo porque pudo reconocerlo facilmente, ya que “vivía a pocas cuadras de la fábrica de este lugar.”


Los jueces, la fiscaliza y abogados de la querella efectuaron distintas preguntas que fueron respondidas con precisión por los sobrevivientes. Al finalizar la recorrida, cerca de las 12.30, los jueces del tribunal agradecieron a los querellantes su testimonio y colaboración y todos se retiraron del predio.

(de redaccionrosario.com para El Diario del Juicio)



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